Me encanta estar fuera de mi zona de confort. Siempre me ha gustado eso. Ya fuera que estuviera practicando paracaidismo, escalando rocas o aprendiendo un nuevo idioma, siempre he querido vivir mi vida al máximo. Mi meta como Coach Vivencial Personal es que usted pueda hacer lo mismo. Para darle la confianza para intentarlo y la fuerza personal para lograrlo. Para mí, descubrir mis fortalezas tomó tiempo. Pero una vez que logré superar el temor, descubrí que no había límites. Mi primer paso fue asistir a una escuela de coaching, donde aprendí las herramientas que ahora uso para vivir mi vida. Desde que me convertí en coach vivencial, me he rodeado de gente a la que admiro, personas que inspiran, personas que tienen algo que enseñar y de quienes puedo aprender. Sé que aprender una nueva forma de hacer las cosas es un desafío, pero con el conjunto adecuado de habilidades y destrezas, todo es posible. Creo que mi propósito es convertirme en la máxima expresión de mí mismo y ayudar a otros a hacer lo propio.